Carillas dentales Murcia

Carillas dentales

Muchas veces, nuestra carta de presentación consiste en la cara y, con ella, nuestra sonrisa, que puede generar una fuerte impresión sobre los otros. Sonreír es un gesto que denota amabilidad y que instantáneamente predispone en los demás una actitud hacia ti; sin embargo, es posible que no nos sintamos cómodos mostrando nuestros dientes. Es común que las personas se encuentren acomplejadas con sus formas imperfectas, color o cualquier otro defecto que los mismos puedan tener, sin saber que hay soluciones fáciles, que no duelen y perduran: tales son las carillas dentales.

Pero, ¿qué son las carillas dentales? Se tratan de una especie de prótesis compuestas de materiales que buscan imitar la forma, textura y color de los dientes. Tienen un fin principalmente estético, buscando mejorar la apariencia de la sonrisa al cubrir dientes rotos, cortos o muy pequeños; es resumen, efectos que pueden producirse por desgaste o por un mal crecimiento. Aplicarlas no requiere ningún procedimiento doloroso y lo normal es que sean más económicas que otros tratamientos dentales; no obstante, todo depende del tipo de carilla.

 

 

Tipos de carillas dentales

Las más comunes son tres y se clasifican por los materiales que se utilizan en su fabricación. Entonces, de esta manera tenemos:

  • La carilla de porcelana: Es extremadamente resistente en comparación a otras, además de tener una mayor duración a pesar del daño que pueda provocar el paso del tiempo. Es cierto que su fabricación requiere de un tiempo, ya que el laboratorio que lleva a cabo el proceso podría requerir de varios días para lograr una carilla con las medidas adecuadas para la boca del paciente y, además, personalizar el aspecto. Pero es innegable que la espera vale la pena, después de todo, no requiere de una revisión constante del odontólogo y no variará (con el cuidado adecuado) incluso aunque hayan pasado 10 o 15 años. Esto tristemente no significa que el costo sea bajo; es decir, comparado con otras carillas, la calidad elevada de esta requiere de un pago mayor y, a pesar de ser resistentes, no son indestructibles. Cabe mencionar que para colocarlas se requiere primero limar ligeramente el diente y es entonces cuando se aplica un potente adhesivo, para evitar a toda costa un desprendimiento.
  • La carilla de composite: En este caso, el material principal es resina con un poco de cerámica. No se hacen en un laboratorio, sino que el odontólogo lima el diente y coloca la pasta encima, para proceder a darle la forma deseada, el tamaño y el color similar al resto de los dientes. Al final la luz ultravioleta se encarga del endurecimiento. Resultan menos costosas que las anteriormente mencionadas y, si se rompen, se reparan con una mayor facilidad y sin generar precios adicionales exorbitantes. Pero estas piezas no duran tanto al maltrato del tiempo, son más propensas a quiebre y con frecuencia el odontólogo debe supervisar que no haya un cambio de color muy perceptible.
  • La carilla Lumineers: Poco espesas, la adaptación al diente se logra de una forma más sencilla y casi sin desperfectos. Muy resistentes gracias a sus materiales, no necesitan de limar o usar ácidos en el diente original para adherirla, obteniendo de igual manera un aspecto que no tiene nada de antinatural; al contrario, no se notan diferencias del resto de la dentadura.

¿Cuándo colocar carillas dentales?

Si bien ya se mencionó: el objetivo de estas piezas no es tratar ningún defecto más allá de lo que a la apariencia se refiere; es decir, se dedican exclusivamente a lo estético. Muchas personas que no desean o no pueden colocarse aparatos para enderezar los dientes hacen uso de esta alternativa, menos costosa y sin tantos sufrimientos.

No todos son aptos, no obstante, aquellas personas con problemas bucales o una mala higiene requieren solucionar esos problemas antes de proceder con el tratamiento. El asunto es que las carillas requieren su debido cuidado y, por ende, una persona con una salud bucal que deja para desear no figura entre los mejores candidatos.

¿Qué odontólogo elegir?

Para estos trabajos estéticos, que necesitan una delicadeza especial y conocimiento en el área, siempre es mejor elegir a una persona que posea experiencia en el campo. Es cierto, todo odontólogo puede poner una carilla dental, pero para resultados precisos y que no posean una apariencia extraña, lo mejor es optar por un especialista en el área de la estética.

Cabe mencionar que hay que asegurarse que se cuenten con los aparatos necesarios para llevar la aplicación de la pieza a cabo. Recurrir a un sitio que tenga a un conocedor del tema, pero que carezca de los materiales más óptimos, es arriesgarse a pagar por un trabajo que tiene grandes probabilidades de terminar catastróficamente. Por ello, se recomienda evaluar opciones y considerar que será algo que nos acompañará por años y, además, estará en un sitio que no podemos ocultar: nuestra cara.

¿Cómo empieza el proceso?

En la primera consulta, se evalúa la condición del paciente con un examen. Se debe visualizar cómo muerde la persona, sonríe y otros aspectos anatómicos que puedan evitarle incomodidades a futuro por la carilla al paciente y, además, aseguren la naturalidad al adherirla. Como se dijo antes, no todos son aptos y, por ello, el odontólogo debe considerar que la persona que solicite la carilla no tenga ningún asunto que deba resolverse antes de empezar el tratamiento. Por último, se hablan de opciones y precios, dándole la opción de elegir al paciente e informándolo sobre todo el proceso, ya que es su boca y debe conocerlo.

En algunos casos, se evalúa además el color de los dientes, de forma que se pueda determinar el más adecuado para el individuo y, si se llega a concluir que es posible la realización de la carilla, tomar lo que se requiera –moldes, radiografías y análogos- con el objetivo de empezar lo más rápido posible.

 

¿Cómo ocurre el procedimiento?

  • La técnica directa: Es la que se usa con las carillas de composite, ocurriendo todo directamente sobre la boca del paciente. En algunos casos se usa anestesia, si se requiere un tallado profundo. La pasta la moldea el experto y la endurece con luz ultravioleta.
  • La técnica indirecta: Todo toma lugar en el laboratorio y, en caso de requerirse un limado del diente original, a veces se usa anestesia para su colocación. Se toman impresiones de la boca y, pasados los días, el laboratorio debería tener la pieza lista para colocar. En el caso particular de las carillas de porcelana se usa un molde para que el laboratorio pueda definir la forma y el limado del diente no requiere de dormir la zona en la que se trabaja.

¿Cómo cuidar la carilla?

  1. Primero, la higiene bucal juega un papel crucial para lograr mantener el color de la carilla, la forma y evitar otros problemas de salud dental.
  2. Ir a revisiones anuales para realizar limpiezas.
  3. Tener cuidado al morder alimentos que requieran “rasgar”, de forma que no haya una fricción que pueda generar un desgaste acelerado.
  4. Para deportistas de contacto, un protector bucal resulta indispensable.
  5. No hace falta reposo, ya que se recuerda que no hay dolor ni intervención profunda.

¿Qué ocurre si no se cuida de forma adecuada?

Aunque el procedimiento de colocar una carilla no afecta a profundidad, igual el aspecto estético puede verse verdaderamente dañado. El primer aspecto que puede verse desgastado es el color, tomando matices diferentes del marrón; luego, el riesgo a quiebre, que puede venir dado por algún problema al morder o por masticar algo muy fuertemente.

Y al final, ¿qué me brinda la carilla?

La sonrisa que tanto habías deseado: dientes de tamaño uniforme y color blanco natural. Pero no se limita a eso;  ya se habló de cómo la sonrisa influye en la percepción de terceros pero, además, tiene un impacto considerable en la autoestima. Sonreír activa en nosotros distintos efectos que nos permiten sentirnos mejor y se puede obtener con este método poco peligroso y fácil de llevar a cabo.

Otras dudas que pueden surgir

  • ¿La edad importa? Sí, pues los distintos expertos sugieren distintos tipos de carilla acorde a la edad del paciente. Por ejemplo, si es un menor de 18 años que puede arrepentirse a futuro o cuya carilla pueda requerir cambios por el desarrollo, es mejor una de composite por su facilidad para ser removida.
  • ¿Cuánto tarda una carilla de porcelana? Depende del laboratorio. El promedio se resumen en un mes completo, pero no es más que un estimado.
  • ¿Se debe cambiar algo en la alimentación? Solo cuidar el modo en el que se mastica para evitarle desgastes a la carilla. Se busca mantener color y forma, meta que solo se logra teniendo un poco más de cuidado con ellas que con un diente natural.
  • ¿Puedo blanquearme los dientes con una carilla? No, primero se debe retirar y luego se lleva a cabo el proceso. Esto es con el objetivo de arreglar el tono de la misma y adaptarlo al nuevo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *