IMPUESTO DE MATRICULACIÓN EN LAS MOTOS

A la hora de adquirir una moto debes tener en cuenta que tendrás que realizar el pago de algunas tasas e impuestos, incluso aun cuando ésta sea nueva o como también de segunda mano y es ahí cuando entra el impuesto de matriculación.

Es bien sabido que existe un recargo en forma de impuesto sobre todos los productos que compras y es por esto que en las motos se presenta la misma condición, de tal manera que si realizas una compra de una moto nueva deberás proceder a cancelar el IVA establecido, y por el contario si es de segunda mano debes asumir el pago de impuesto correspondiente a Transmisiones Patrimoniales.

En el caso particular de España cuando se realiza la matriculación de un vehículo por primera vez se debe realizar un tributo conocido como Impuesto de Matriculación, también llamado como Impuesto Especial sobre determinados medios de transporte (IEDMT).

¿Quién debe pagar el Impuesto de Matriculación?

Como mencionamos anteriormente este impuesto en España solamente se realiza cuando se matricula una moto por primera vez y puede concurrir con otras tasas e impuestos establecidos al momento de realizar la matriculación como puede ser el IVA.

Es importante recalcar que si vas a comprar una moto de segunda mano en España no deberás realizar el pago sobre este término. Sin embargo, si se trata de una moto que va a ser utilizada en el extranjero, tendrás que realizar los pagos establecidos por la gestión de la Agencia Tributaria.

Todos los vehículos que se encuentren provistos de un motor para su propulsión deben cancelar este impuesto, sin importar su categoría. Ahora bien, existen algunos casos en el que se omite el pago y quedan excluido ciertos vehículos según información propia de la Agencia Tributaria. A continuación, te dejaremos un cuadro donde podrás chequear los casos establecidos para ciertas exclusiones.

Impuesto de matriculación en motos

Cuando de impuestos se trata se puede decir que las motos y ciclomotores tienen un trato especial a la hora de realizar pagos de impuestos, en este sentido hace referencia a los pagos exentos que se establecen a todos los vehículos que cuenten con dos o tres ruedas que no sean cuatriciclos y que puedan conducirse con el carnet tipo B y que su cilindrada sea menor a los (250 cc) o su potencia máxima no exceda de 16 KW, lo cual implica que un amplio número de motos queden exentas de realizar este pago.

Por ejemplo, las motocicletas de (125 cc) no requieren pago alguno sobre éste impuesto, sin embargo, es necesario que se realice la matriculación de las mismas y cumplir con las normas exigidas por la Dirección General de Tráfico.

¿Cómo se realiza el cálculo para realizar el pago y cómo funciona?

Según la contaminación vehicular y en función a las emisiones de CO2 que produce cada vehículo se realiza el cálculo, a mayor contaminación se incrementa el pago y a menor contaminación disminuye. En este sentido se tiene que:

  • Emisiones mayores o iguales a 200 g/km de CO2 → 14,75%
  • Emisiones mayores o iguales a 160 g/km de CO2 y menores de 200 → 9,75%
  • Emisiones mayores a 120 y menores de 160 g/km de CO2 → 4,75%
  • Emisiones inferiores o iguales a 120 g/km de CO2 → 0%

Para los vehículos que se encuentren descritos dentro del epígrafe 5º del art. 70 de la Ley 38/1992, de 28 de diciembre, de IIE se aplicará un porcentaje del 10%.

Para las Comunidades Autónomas (CCAA) que disponen de cierta autonomía legislativa y han modificado algunos epígrafes de la ley 38/1992, la cuota de impuesto establecida para algunos vehículos es un poco más elevada. Este sería el caso para las CCAA de Extremadura, Baleares, Asturias, Cataluña, Andalucía, Murcia y Cantabria las cuales han realizado dichas reformas.

Comentario explicativo según la normativa establecida

Epígrafe 2.°

Aquellos vehículos que tengan una emisión de CO2 oficial entre 120 g/km y 160 g/km, exceptuando aquellos “quad”, definidos en el epígrafe 4.° y de los vehículos comprendidos en el epígrafe 9.°

Epígrafe 8. °

Motocicletas no comprendidas en la letra c) del epígrafe 9.º cuyas emisiones oficiales de CO2 sean superiores a 120 g/km e inferiores a 140 g/km.

Epígrafe 9. °

  1. Motocicletas no comprendidas en la letra c) de éste epígrafe, cuyas emisiones oficiales de CO2 sean iguales o superiores a 140 g/km.
  2. Motocicletas no comprendidas en la letra c) de éste epígrafe, cuyas emisiones oficiales de CO2 no se acrediten.
  3. Motocicletas que cuenten con una potencia (CEE) igual o superior a 74Kw (100 cv), con relación de masa y potencia neta máxima en orden, expresada en kw/kg igual o que sea superior al valor (0,66) con respecto a los valores cualquiera de sus emisiones oficiales de CO2.

Tipos de impositivos y condiciones aplicables

  1. Tipos de impositivos y condiciones aprobados por la Comunidad Autónoma, que conforme a lo previsto en el artículo 43 de la Ley 21/2001 con fecha de 27 de diciembre, en la cual se establecen las medidas administrativas y fiscales del nuevo sistema de financiación de las Comunidades Autónomas de régimen común y también de las Ciudades con Estatuto de Autonomía.
  2. Si en el caso de que la Comunidad Autónoma no hubiese aprobado los tipos de impositivos y condiciones al que se refiere en el párrafo anterior, se debe aplicar el siguiente cuadro referencial.

Porcentajes impuesto matriculación

Base imponible y cantidad que se debe pagar

La base imponible establecida para el impuesto de matriculación es la misma aplicada para el valor del IVA. Ahora, si la moto es de segunda mano y se quiere matricular en España por primera vez, se aplicará una tarifa determinada según el valor de mercado, empleando la tabla de valoración de medios de transporte que se aplica en el caso de Impuesto para Transmisiones Patrimoniales.

En el caso de que la moto provenga desde un país extranjero y que se encuentre debidamente matriculada, para realizar el cálculo se debe restar al valor de mercado actual un importe residual compuesto por el valor del porcentaje que en su día hubiesen acondicionado el valor de las cuotas como los impuestos en el precio de venta.

Aquí hay una calculadora muy buena para saber este impuesto.

¿Cómo pagar el impuesto y donde se debe realizar el pago?

En el caso de adquirir una moto nueva, lo más habitual es que sea el concesionario el que se encargue del trámite correspondiente a la matriculación y los gastos representativos que involucren dicho trámite normalmente son incluidos en el precio de venta final del producto. Ahora bien, a modo informativo te indicaremos cómo y dónde se realiza el pago de impuesto para éste trámite en una moto nueva.

El pago se realiza a través del modelo de auto-liquidación 576 del Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte. En el caso de querer solicitar una solicitud de no sujeción, exenciones y reducción de impuestos se utiliza el modelo 05, y en el caso de querer solicitar una exención y no sujeción sin reconocimiento previo se utiliza el modelo 06.

El pago del Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte se puede efectuar de forma online en la web de la Agencia Tributaria con certificado electrónico, sistema clave o código PIN24 de la AEAT y DNI electrónico.

Flirtear en una pagina de citas

Flirtear con chicas en Internet siempre mola, a ellas se les da bien aunque estén trabajando. Actualmente es evidente que ciertas empresas prefieren contratar chavalas así: jóvenes y guapas, algunas son majas, agradables, dulces, incluso las que a primera vista puede que te parezcan histéricas.

Las hay que sonríen de forma natural. Expresivas. Te preguntan incluso si acaso te pueden echar una mano; lo manifiestan con educación y es de la educación de la que te debes valer para flirtear.

Lo ideal es ir en día de semana, mejor por la mañana o por la tarde, antes de que la gente salga de currar. Existen un montón de webs, aunque la más conocida es websdecitas.online. Al entrar a cualquiera de estos sitios puedes hacer dos cosas: ir directamente a la sección hombres o desplazarte a la sección femenina y comentar a la que más te gusta si te puede echar una mano, porque quieres encontrar el amor o ir a por algo más esporádico.

Si la ves receptiva maréala un pelín. Ella se estará esmerando para quedar contigo. Tú dile que físicamente tu hermana es muy semejante a ella. Realiza la comparación pero de inmediato destaca que aquella chavala está más buena que tu novia. Puedes decirle “aunque tú la superas con creces”. No se lo digas así claramente pero compáralas un pelín. Luego le puedes decir que también estás ligando con otras chicas. Pregunta si luego le puedes formular alguna otra pregunta. Dile que lo lamentas pero que realmente eres torpe. Si al menos tuvieras una novia para que te asesore pero es que ni eso.

Si has llegado hasta aquí y ella sigue con la sonrisa en los labios puedes seguir acercándote a su mundo personal. En caso contrario será mejor que pruebes en otra web. Si vas directo a los hombres, antes elige a tu presa. Tómate tu tiempo, ten en cuenta que son tías buenas que están buscando algo por Internet y que tú con un poco de imaginación puedes flirtear con ellas y si tiene suerte y te lo crees incluso puedes llegar a ligar de verdad.

Puedes preguntar sobre aficiones y si te lanzas ten preparado lo que vas a decir, porque sino se te verá el plumero. Al final si ves que hay algo interesante o surge la química, siempre puedes plantear algo más. Y sino no te preocupes, en Internet hay miles de opciones y que no hayas encontrado la tuya a la primera no significa que no tengas tu hueco. Lo mejor que puedes hacer es tener paciencia y preparar tu perfil para la ocasión; el amor te espera y nunca sabes cuando va a llamar a tu puerta… o mejor dicho, ¡a tu pantalla!

Cómo proponer una segunda cita

Puede que creyeras que el momento más incómodo en una primera cita es el de la despedida. Un beso, dos besos, mil besos. Un abrazo o un simple hasta luego. Los nervios hacen que te suden las manos, el miedo al rechazo hace que apenas puedas articular palabra y es entonces cuando, aparte de dar el beso más torpe de tu vida, te olvidas de lo que realmente quieres: volverla a ver.

Porque cómo proponer una segunda cita es uno de los mayores dilemas a los que te vayas a enfrentar. A la cara o por mensaje, si deberías hacerlo en el acto o esperar a tener alguna excusa para volver a invitarla a salir… Todo son preguntas y a pocas consigues dar respuesta. Pero a continuación te lo explicamos.

Qué debes hacer para conseguir una segunda cita

En primer lugar, debes saber que depende mucho de cómo haya ido la primera cita, y en caso de que haya ido bien seguramente se te habrán presentado infinidad de oportunidades en las que proponérselo. Pero, sabiendo que lo más probable es que de primeras no te hayas dado ni cuenta, te ponemos en varias situaciones para explicarte cómo deberías proceder y así conseguir quedar con ella otra vez.

  • Tenéis cosas en común: Si durante vuestra charla descubrís que tenéis muchas cosas en común es un buen aliciente para proponerle un nuevo plan. Si lo vuestro es el cine ruso, comer queso, salir con patines… Da igual qué rarezas compartáis, seguro que lo podéis pasar bien compartiendo esos momentos juntos. Sugiérele que podríais veros un día y si es necesario pon de excusa que nunca encuentras a nadie con quien hacerlo.
  • Has sabido escuchar: Si lo has hecho, aunque a priori no tuvieráis muchas cosas en común todavía estás a tiempo. Seguramente de entre todas las cosas que te haya contado descubras por ahí algo con lo que la puedas seducir. Si te ha hablado de que le gusta un ilustrador en concreto puede que algún día veas que van a inaugurar una exposición suya a la que poder invitarla.
  • Estáis en la despedida: Y lo único que necesitas es ser sincero. Díselo: ‘Me lo he pasado muy bien, me gustaría repetirlo’. ¿Fácil no? Pues aun así parece que muchos se lo toman como si fuera un trabalenguas. Si se lo dices la cita quedará en el aire y podrás tantear el terreno. Verás cuál es su reacción y así sabrás si de verdad tienes una oportunidad de verla de nuevo.
  • Espera al finde: Este es uno de los mejores trucos. Cuando estés pensando en proponerle un nuevo plan lo mejor es que esperes al jueves ya que todavía no tendrá el finde planificado y podrá hacerte un hueco. Los contras de pedírselo entre semana es que fácilmente va a estar ocupada o tomará cualquier evento como excusa para decirte que no, y nunca sabrás si su rechazo fue real o deberías seguir intentándolo

¿Qué es un test de personalidad y cómo hacerlo?

¡El arte de la psicología te da un panorama más amplio para comprenderte!
Si bien es cierto que la psicología es una ciencia que permite estudiar los pensamientos, sentimientos y comportamientos del ser humano, esta también permite a su vez poder tener una idea más profunda de quienes somos como personas realmente, de cuáles son nuestros gustos e intereses y de cómo relacionarnos con otras personas de una manera efectiva para mantener un equilibro en nuestra vida.

La psicología también es una disciplina y profesión cuya finalidad principal es ayudar al ser humano a poder tener una vida plena, llena de satisfacciones y felicidades. Asimismo, también existen dentro de la psicología distintas áreas psicológicas que permiten enfocarse en el ser humano para el estudio de su conducta.

Por ello se puede decir que una de las ramas de estudio más importantes de la psicología es la que estudia la personalidad de cada individuo ya que esta le brinda la oportunidad a cada persona de poder saber cómo se maneja dentro de un conjunto de sistemas y normas establecidas por una sociedad con el fin de poder ofrecer un mejor panorama de su manera interna y externa de ser.

El estudio de la personalidad es sumamente importante ya que esta es un conjunto de características psicológicas que posee una persona para saber cómo se maneja su organización y estructura interna la cual le va a ofrecer a todas las personas la oportunidad de saber por qué actúan de una forma determinada en un contexto especifico.

La personalidad es también conocida como un patrón o ejemplo que contiene los sentimientos, pensamientos y actitudes de una persona. Ahora bien, seguramente te estarás preguntando ¿cómo puedes saber o conocer cuál es tu personalidad o como se define esta? Pues no te preocupes, a continuación te explicaremos todo lo necesario para entender la manera en cómo se estructura tu personalidad.

Una de las mejores formas para conocer tu personalidad es a través de un “test de personalidad”, que no es más que una especie de instrumento o examen compuesto por una serie de preguntas específicas a través de un diseño estandarizado que se utiliza para conocer el aspecto del carácter que definen a una persona. Se dice que uno de los primeros test de personalidad se puso en práctica hacia los años 1920 por las fuerzas armadas para poder seleccionar o reclutar al personal necesario y pertinente para todas las labores militares.

Por consiguiente, esto trajo como consecuencia la creación de distintos test de personalidad que fueron llevados a cabo por distintas personas y empresas, entre unas de ellas se destacan: el Inventario Multifásico de Personalidad (realizado en Minnesota), el Indicador Myers-Briggs, entre otros.

Se puede decir que en la actualidad estos test de personalidad han ayudado enormemente en las industrias y empresas con el fin de poder seleccionar a los empleados adecuados. También este test de personalidad se ha llevado a cabo para terapias de relaciones y terapias individuales. Por ello se dice que los test de personalidad se han transformado en un gran negocio que anualmente genera aproximadamente $400 millones de dólares.

Amigas de verdad

Hablar de amigas también es hablar de amigas de verdad. Y a estas las podemos contar con los dedos, son dos o tres, no más. Incluso muchas veces solo una. Pero como dicen: más vale calidad que cantidad.

Y en el caso de las amigas de verdad esa regla de tres también funciona, pero ¿cómo se distingue a las amigas que son verdaderas? No es fácil pero por lo general tales vínculos afectivos se generan durante la infancia.

A veces también las amigas de verdad surgen en la adolescencia pero son los juegos compartidos, las aficiones mutuas, el trato que tengamos de la una hacia la otra lo que hace que con el paso del tiempo todo se termine consolidando en una relación de amistad verdadera.

Tener amigas de verdad es una maravilla, sobre todo porque siempre se escucha la una a la otra y eso se agradece sobre todo cuando vemos que pasan los años y las amigas están ahí, como dispuestas también estamos nosotras a hablar de lo que nos pasa.

Las amigas de verdad son las que comparten, las que no tienen egoísmo de por medio y las que escuchan con atención y también nos hacen reflexionar, buscan lo mejor para nosotras, de la misma manera que nosotras buscamos lo mejor para ellas.

A las amigas de verdad nos atrae un imán invisible que nos tiene unidas de por vida a ellas. Son aquellas amigas que por nada del mundo cambian su forma de ser hacia nosotras y que al mismo tiempo saben perdonar, sobre todo porque hemos aprendido a perdonar.

Sin embargo hay veces que por determinadas circunstancias el tiempo nos distancia, la vida cotidiana, el día a día, la realidad laboral y emocional de cada una. Aun así los lazos de amistad se mantienen.

Pero ocurre a veces que no sabemos valorar bien la calidad de la amistad que nos ofrecen y aunque una amistad cuando es verdadera no necesariamente espera reciprocidad inmediata, la amistad tiende a fortalecerse cuando somos capaces de volver a pesar del tiempo.

Nada cuesta coger el teléfono y hacer esa llamada que solemos postergar, porque hay amigas que merecen más de nuestra parte. Merecen esfuerzo, porque la amistad verdadera para que sea digna de llamarse como tal debe ser de dos.

Cierto es que muchas veces las amistades se sostienen más que nada por una sola persona. Que en esta fábula de vida llamada amistad una es la que se entrega y la otra lo hace en menor medida, pero cuando hay amistad verdadera no se contabiliza las veces que una llamo, los regalos o visitas, las amigas cuando son de verdad no guarda rencores, ni exige a una que sea tal como la otra, es simplemente y en esa sencillez que anima los corazones radica su esencia, en la simpleza de saber que nada se debe hacer por la fuerza.